Proporcionamos la base integrada legal, contable y fiscal que convierte su visión en una empresa invertible y escalable.
Su asistente de IA
Comunicación clara, precios transparentes y un equipo con experiencia en Capital de Riesgo que reduce los riesgos de su trayectoria para que pueda acelerar con confianza.
Estructuración legal clara y flexible para crecer sin fricciones.
Optimización fiscal desde el primer día.
Modelos contables alineados con las necesidades de su startup.
Apoyo en rondas de recaudación de fondos e inversión.
Proporcionamos un asesoramiento claro y práctico que respeta su tiempo.
Construimos la estructura limpia, flexible y transfronteriza necesaria para expandirse y operar sin problemas en todo el continente americano.
Creamos y protegemos su rentabilidad con una estrategia fiscal con visión de futuro diseñada para «startups».
Le preparamos para la «Due Diligence» con nuestro equipo experimentado en capital de riesgo.
Ofrecemos una orientación basada en la experiencia del mundo real. Nos hemos enfrentado a los mismos retos que usted.
Proporcionamos presentaciones estratégicas a nuestra selecta red de capitales de riesgo, socios clave y aliados de la industria.
La constitución en Delaware es una medida estratégica, no solo una formalidad. Los fondos internacionales de capital de riesgo, especialmente los de los EE. UU., prefieren y a menudo exigen esta estructura por 3 razones clave:
Para una «startup» latinoamericana con ambiciones globales, una C-Corp de Delaware indica que está lista para competir en las grandes ligas y recibir capital internacional.
Ambos son instrumentos para recaudar capital antes de que una empresa tenga una valoración fija, pero tienen una diferencia fundamental:
Un SAFE (Acuerdo Simple para Futura Equidad) es una garantía que otorga a un inversor el derecho a recibir capital en una futura ronda de financiación. No es deuda. No tiene fecha de vencimiento ni tipo de interés, lo que lo hace más simple y favorable para el fundador.
Un pagaré convertible es un instrumento de deuda. Conlleva un tipo de interés y una fecha de vencimiento. Si la startup no recauda una ronda de financiación antes de esa fecha, el inversor podría exigir el reembolso, lo que genera presión adicional sobre la empresa.
Si bien ambos son vitales, tienen un ADN fundamentalmente diferente. Las principales diferencias son:
Mercado e innovación: Una PYME opera en un mercado existente (innovación sostenida). Una «startup» pretende crear un nuevo mercado o alterar uno existente (innovación disruptiva).
Objetivo principal: Una PYME está construida para la rentabilidad. Una «startup» está construida para la escalabilidad.
Financiación: Las PYMES utilizan los ingresos operativos o la deuda. Las «startups» se financian a través del capital de inversores como los capitales de riesgo.
Riesgo e impacto: Las PYMES tienen un modelo de menor riesgo. Las «startups» asumen un alto riesgo por el potencial de un alto impacto y rendimientos exponenciales.
Marco legal: Las PYMES encajan dentro de las definiciones legales establecidas. Las «startups» a menudo operan en una «zona gris legal», superando los límites de la ley existente, que es donde el asesoramiento experto e innovador es más crítico.